martes, 21 de agosto de 2018

EN ESTE LUGAR

Esta obra ha sido presentada en la región de Coquimbo, en el Centro Cultural Palace, en el Circo la Cuarta Estación, en el Espacio Arte Clandestino, en la Plaza de Armas de La Serena; en la región  de Valparaíso  en una escuela del Cerro Cordillera, en el Parque Cultural de la ex Carcel de Valparaíso, en Quillota y Algarrobo  dentro de las actividades  del 16 °Festival Danzalborde y en la  ciudad de Temuco en Espacio Sala de Danza Contemporánea. 

Intérpretes    Simon Christensen  y Sandra Acevedo

Música           Diego Contreras  











martes, 6 de marzo de 2018

CUERPOSINCABEZA en Plaza Vicuña Mackena, Coquimbo, Festival de TEATRO CALLE

ELENCO
 Luis Pinto
Janet Barriga
Carlos Tapia
Natalie  Gutierrez
Mauel  Martinez
Alicia Ceballos 
Sandra Acevedo
MÚSICA 
Diego Contreras 
FOTOGRAFIA Jimy Labra
DISEÑO CABEZAS
Luis Almendra


En el primer encuentro de “teatro callejero” en Coquimbo, el colectivo Zona de Obras reunió cerca de cien personas en la Plaza Vicuña Mackenna el pasado 10 de febrero con su obra “CUERPOSINCABEZA”.
El colectivo presentó por séptima vez “Cuerpos sin cabeza”, una obra intensa y extraña, que lleva a la fascinación no solo por el movimiento, sino que por la primera impresión visual: un cuerpo acéfalo con una masa amorfa por cerebro.
Con un trabajo de creación de diez meses desde el 2016, Sandra Acevedo, coreógrafa del colectivo, nos cuenta que el equipo de seis personas en escena se conformó a partir de ex-alumnos de proyectos de formación, realizados en la región en años anteriores y que continuaron sus estudios de danza, teatro y circo en otros espacios del país y el mundo.














domingo, 29 de octubre de 2017

RESILENCIA RESISTENCIA O QUÉ?


....Dicen que no se contar historias y desde que me diagnosticaron de incomprensible,
enmudecieron la ciudad que llevo dentro.

 Desde el principio una cree tener la razón.....
Desde niña poseo una salud que esquiva la costumbre, que me hace desaparecer
temblorosa 
Mi problema de salud no es precisamente orgánico. Se presume de un trastorno en las
palabras y en la forma de mirar, porque tiendo a repetir pensamientos y frases inconexas
por causa de una necesidad interna. 
El cuerpo tiene la capacidad primitiva de protegerse para preservarse, con torpeza, por
sobre cualquier inestabilidad geográfica y brotar, rebullir, sabiendo que es posible ser feliz
aún sin felicidad dentro. 
.....insisten en que conservo una pequeñez íntima de mí, un desajuste , 
¿quién eres? 
Me importa bien poco saber  quién eres, cómo te llamas, a qué te dedicas,  lo que sientes,
lo que piensas, me importa poco
 …  La pregunta fundamental es ¿qué quieres? ¿Qué mierda quieres? 
Es necesario haber confiado mucho para llegar a esa pregunta. 
Es necesario haber llorado mucho para llegar hasta aquí.

 Se recomienda que frente a mi mal, quienes me rodeen, no elaboren interrogantes, ni se
me confronte. El mejor remedio, dijo el médico, es que se me deje cavilar plásticamente, y
en momentos de crisis, antes de dormir, que llore. 
Mi problema de salud precisamente es la agobiante persecución de las palabras y los
ojos, y es que no me alcanzan las letras unidas para decir que la ciudad se mueve. Mi
caminar por la ciudad lo ve, nunca nada fue igual en las mismas calles. 
Se presume que mi trastorno es por ser la hija de mi madre, que si no hubiera sido hija,
sería un niño alegre y fuerte, y las palabras hubieran sido otras e incluso la forma de
mirar, resistente. 
 Se dice que la pequeñez íntima que conservo me excluye del mundo y que me determina
a no ser feliz.
ya que soy una actriz que hace de perra y no una perra, dependo del poder. Depender del
poder me obliga a cuestionar el poder. 
Esa es mi doble naturaleza.  Combino la sumisión con el orgullo, y siempre corro el riesgo
de ser expulsada. También corro el riesgo de ser admitida. Si me expulsan, paso hambre.
Si soy admitida, me encuentro expuesta al desprecio, a la humillación y al escarnio.
No me fío. No me fío. No soporto enfrentarme a una profesión marcada a partes iguales
por el engreimiento y la imbecilidad. La soberbia  y la vanidad me producen el mismo
asco.

 No me fío. No me fío. De las garrapatas, de las sanguijuelas, de los reptiles, no me fío, no
me fío. El riesgo que corre el espectador frente al puto actor es que el puto actor diga la
verdad en voz demasiado alta y muerda.
 Dicen que no se contar historias y desde que me diagnosticaron de incomprensible,
enmudecieron la ciudad que llevo dentro.
un hombrecito baja por mi frente
atraviesa el tabique nasal
como si fuera un puente
salta por encima de mi boca
como si fuera un charco de agua
y se sienta en mi pera
pone la punta de los pies
en mi manzana de Adán
pasa corriendo
entre mis dos clavículas
como si entrara o saliera
de un potrero
y llega justo a tiempo
para cruzar espadas
con el hombrecito
que sube desde mis pies
y que ahora lo espera
en el ombligo
MI CUERPO ES UN CAMPO DE BATALLA